Foto: Ángela Ibáñez
Cada invierno, la Laguna de Gallocanta se convierte en el escenario de uno de los espectáculos naturales más impresionantes de Europa: la llegada de decenas de miles de grullas comunes tras recorrer más de 4.000 kilómetros desde el norte de Europa. Un fenómeno que combina ciencia, naturaleza y emoción, y que para nosotros es fuente de inspiración artística.
La Laguna de Gallocanta: un santuario natural único en Europa
Dónde está y por qué es tan especial
La Laguna de Gallocanta se encuentra entre Zaragoza y Teruel, en pleno corazón de Aragón. Con más de 14 km², es el humedal salino más grande de la península ibérica y uno de los más importantes de Europa occidental.
Un humedal clave para miles de aves migratorias
Este ecosistema es parada obligatoria para aves en migración: aquí encuentran alimento, descanso y protección. Pero sin duda, las grullas son las grandes protagonistas del invierno, atrayendo cada año a viajeros, fotógrafos y ornitólogos.
El gran espectáculo de las grullas en Gallocanta
¿Cuántas grullas llegan cada año?
La cifra varía según el año, pero se han contabilizado más de 80.000 grullas en los momentos de máxima afluencia. Al amanecer y al atardecer, cuando levantan el vuelo o regresan a dormir, el cielo se llena de siluetas y figuras en V; y de un sonido inconfundible.
Sonidos, vuelos y momentos mágicos
El trompeteo de las grullas se escucha a kilómetros. Estar en un mirador al amanecer y sentir cómo el aire vibra con miles de alas en movimiento es una experiencia que va más allá de lo visual: es casi espiritual.
El viaje de 4.000 km: de Europa del Norte a Aragón
Rutas migratorias de las grullas comunes
Las grullas inician su recorrido en Escandinavia, Alemania o Polonia. Vuelan en grupos familiares, recorriendo miles de kilómetros hasta llegar a la península ibérica, donde encuentran refugio en Gallocanta antes de continuar hacia África.
Razones por las que eligen Gallocanta
Su ubicación estratégica, la abundancia de alimento (cereal, patata, maíz) y la amplitud de la laguna convierten este lugar en un “aeropuerto natural” de descanso antes de seguir su odisea.
Foto: Ana Ortíz
Cuándo y dónde ver las grullas en Gallocanta
Mejor época del año para la observación
Las grullas llegan en octubre y permanecen hasta febrero, aunque los picos de avistamiento suelen darse entre noviembre y enero.
Observatorios y miradores recomendados
Centro de Interpretación de Bello: perfecto para información y rutas.
Observatorio de La Ermita del Buen Acuerdo: uno de los más populares al atardecer.
Miradores de Tornos y Gallocanta: para amaneceres espectaculares.
Visitas guiadas y actividades
Existen rutas guiadas organizadas por asociaciones y entidades locales que permiten combinar observación de aves con interpretación del entorno. Una excelente forma de disfrutar con acompañamiento experto.
Grullas y cultura: símbolos de longevidad y prosperidad
La grulla en distintas culturas del mundo
Desde Japón hasta Grecia, la grulla ha simbolizado fidelidad, felicidad, longevidad y prosperidad. En muchas culturas se la considera un animal sagrado, asociado a la armonía y la buena fortuna.
Arte inspirado en Gallocanta: la obra de Carlos Pardos
El artista local Carlos Pardos, ha convertido la migración de las grullas en un universo artístico propio, apelando al espíritu migratorio como metáfora de la vida y mostrando cómo la naturaleza puede transformarse en pintura.
Cómo llevarte Gallocanta a casa: arte y naturaleza en tu pared
Arte exclusivo de grullas
Inspirados en este fenómeno, creamos obras artísticas que capturan la belleza y el simbolismo de las grullas. Cada pieza es un recuerdo único para quienes sienten esta conexión especial con Gallocanta.
Un recuerdo simbólico y atemporal
Al igual que las grullas migran cada año, nuestras obras buscan permanecer en el tiempo como símbolos de armonía, prosperidad y esperanza.
Conclusión: el viaje eterno de las grullas de Gallocanta
Las grullas de Gallocanta nos recuerdan el poder de la naturaleza y su capacidad de inspirar tanto a viajeros como a artistas. Observarlas no es solo asistir a un espectáculo biológico, es conectar con una tradición milenaria de vuelo, vida y transformación. Y quizá, al llevarte a casa una obra inspirada en ellas, logres que esa emoción siga viva mucho después de abandonar la laguna.
⊕ Consejos prácticos para tu visita
Cómo llegar desde Zaragoza y Teruel
Desde Zaragoza: 1h30 por la A-23 hasta Daroca y desvío hacia Gallocanta.
Desde Teruel: 1h20 por la N-234 y desvío hacia Bello.
Dónde dormir y qué más ver en la zona
Hay casas rurales en los pueblos de Gallocanta, Tornos y Bello. Además, merece la pena visitar Daroca, con su impresionante muralla medieval, o el Monasterio de Piedra, a menos de una hora.
Turismo ornitológico y fotografía de aves
Si te gusta la fotografía, lleva teleobjetivo y trípode. Y si viajas en familia, las visitas guiadas son ideales para niños: una forma divertida de descubrir la naturaleza.




