Gastos de envio gratuitos en toda la tienda para pedidos en España

Blog

Invierno en la Laguna de Gallocanta. Frío y nieve

Invierno en la Laguna de Gallocanta. Frío y nieve

Día de invierno en la Laguna de Gallocanta

Foto: Ángela Ibáñez

Blanco, aire y nieve, ventisca. Blanco sobre fondo gris. Frío. Salimos todavía de noche sin dormir demasiado, antes del alba. En los clavos de las vigas: una bota y un laúd. Por el suelo barro y cáscaras de nuez. La primera bocanada de aire te hace fuerte. Ropa de abrigo. Silencio, de momento escuchamos el silencio … luego ventisca y luego ruido … de grullas.

Subimos. En el altiplano este aire templa el espíritu. Alboroto. Camino entre las piedras, por aquí arriba todo es diferente, las sensaciones son directas, las pinceladas sin retoque, la escritura sin criba. Como agua de lluvia. Camino despacio entre las piedras, la cabeza gacha, debajo del gorro, siento el frío en la cara, la primera luz, tímida, se abre paso entre la niebla. Existencia. A lo lejos veo una familia de grullas y un sólo árbol entre ellas, un árbol desnudo, negro … la nieve lo cubre todo. Blanco. Blanco sobre negro.

Sólo el negro de las siluetas se retiene en mi memoria, saco las manos de mi bolsillo y, con un trazo rápido, dibujo la esencia en una pequeña libreta que luego, al lado del fuego, quemaré o rescataré para descargar el pincel con cuatro trazos en un papel de arroz (si hay y si no hay en un papel cualquiera). Agua de lluvia, con agua de lluvia empapo los pelos del pincel y con un poco de tinta hago magia.

Grises con agua de lluvia y poca tinta. Ventisca. Negro sobre gris y blanco de fondo. La niebla borra el paisaje de la cuenca. El espíritu se calma. Horas más tarde vuelve la luz sobre los campos, vuelve el color de la mañana. Una mañana más, una mañanica menos.

Día de invierno. Ilustración: Carlos Pardos

Bajamos. De las nubes hacia el pueblo. Los gallos cantan un día más, un día menos … la chasca del hogar nos devolverá a la vida, un plato caliente y el calor naranja del viejo hogar, los pies volverán a su ser. El fuelle avivará las flamas. Negro sobre blanco. El laúd en el clavo, en paz. Ascuas en el fuego bajo. Vida. Pura. Lo demás es literatura.

El horizonte blanco y la luz violeta y azul claro se extienden por la laguna dando una sensación de calma. Las aguas se funden con el cielo y las grullas se adueñan del paisaje.

Texto e ilustraciones:
Carlos Pardos, artista plástico y cronista visual de Gallocanta.

Día de invierno. Ilustración: Carlos Pardos

Con agua de lluvia empapo los pelos del pincel y con un poco de tinta hago magia. 

Día de invierno. Ilustración: Carlos Pardos
Amanecer en la Laguna de Gallocanta Foto: Ángela Ibáñez

Foto: Ángela Ibáñez

Artículos relacionados